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Contra esa locura que son las Patentes de Software

Si bien el planteamiento actual y global de la legislación actual en materia de protección intelectual me parece un tanto obsoleta y demasiado proteccionista para con los editores (por mucho que nos vendan que es para con los autores), aún se le puede ver un cierto sentido. Pero si hay una parte concreta que si que no tiene ningún sentido en el momento actual en el que vivivmos es el tema de las Patentes de Software.

Una patente es un derecho que concede un estado a un inventor que le permite proteger sus invenciones de forma que durante un periodo de tiempo nadie más pueda hacer uso de la tecnología inventada salvo permiso expreso (generalmente a cambio de importantes royalties). En su concepción se vieron claras algunas ventajas (extraídas de la Wikipedia):
  • Motiva la creatividad del inventor, ya que ahora tiene la garantía de que su actividad inventiva estará protegida durante 20 años y será el único en explotarla.
  • Si la patente tiene buen éxito comercial o industrial, el inventor se beneficia con la o las licencias de explotación que decida otorgar a terceras personas.
  • Evita el plagio de sus inventos.
  • Debido a que la actividad inventiva no se guardara o sólo se utiliza para sí evitando su explotación industrial; el inventor siempre dará a conocer, publicitar y explicar los beneficios que su invento tiene.
  • Por su parte el Gobierno a través de la patente promueve la creación de invenciones de aplicación industrial, fomenta el desarrollo y explotación de la industria y el comercio así como la transferencia de tecnología.
Desde un punto de vista teórico, las patentes pueden tener cierto sentido, especialmente en aquellas áreas del conocimiento donde el desarrollo de una nueva tecnología supone importantes inversiones de tiempo y recursos por parte de las empresas. Al poder proteger estas nuevas tecnologías, las empresas pueden rentabilizar la inversión mediante la explotación en exclusiva de sus resultados. De esta forma se motiva a las empresas a invertir en I+D+i, y los estados se permiten reducir sus propias inversiones en esta materia al estar sustentado el desarrollo tecnológico por las propias empresas.


Sin embargo, todo lo relacionado con el software, no encaja bien dentro del supuesto de "grandes inversiones en tiempo y recursos para desarrollar una nueva tecnología". El software es bastante iterativo en su desarrollo, y la mayoría de las nuevas tecnologías dentro del software no dejan de ser pequeñas o medianas revisiones de tecnologías anteriores, o combinaciones de varias de ellas. Dentro del software las empresas no dedican 10 años a desarrollar una tecnología y otros 5 a probarla para asegurar su funcionamiento, entre otras cosas porque en esos 15 años el mundo del software ha cambiado por completo, y lo que 15 años antes iba a ser una revolución, ahora se ha quedado sin mercado.

Además, con el tema de los tiempos en el desarrollo de software, permitir a una empresa la explotación en exclusiva de una tecnología durante 20 años significa que la va a explotar durante mucho más tiempo que el propio ciclo de vida de esa tecnología. En otras áreas, como pueda ser la industria farmacéutica, el ciclo de vida de las tecnologías y descubrimientos, es mucho más largo, como pueda ser el caso de la Aspirina, que lleva más de 1 siglo entre nosotros.

Ceder en exclusiva la explotación de una tecnología/descubrimiento a la empresa que lo ha descubierto durante los primeros años de la explotación puede tener sentido. En ese momento el producto final será novedoso, más caro y solo accesible para los "early-adopters" (en casos no tecnológicos estos "early-adopters" serán los países desarrollados). Sin embargo, hay que permitir que durante el ciclo de vida útil de cualquier descubrimiento, éste sea accesible para otras áreas de la población, por eso antes de que acabe este ciclo de vida útil, debe expirar la patente para que otras empresas puedan comercializar productos basados en la tecnología patentada a costes muy inferiores, al no tener que amortizar la inversión.

Ceder la explotación de una tecnología a una empresa más allá de su ciclo de vida útil repercute en contra del desarrollo de la Sociedad en general, especialmente de aquellas partes de la Sociedad más debilitadas, aquellas sin recursos para permitirse el acceso a estos nuevos descubrimientos. Por esto, las patentes de software se pueden hasta ver como un ataque a los derechos humanos.

Tampoco debemos olvidar que el "juego de las patentes" es un juego pensado para los grandes, con suficiente capital como para costear las patentes y para pagar a un ejército de abogados para que defiendan sus patentes. Para cualquier empresa pequeña o mediana, las patentes son poco prácticas, y quizás solo útiles para venderse como empresas de I+D+i o para acceder a subvenciones públicas que valoran positivamente el tener patentes a nombre de la empresa. Pero, ¿qué va a hacer una PYME si Google o Microsoft utilizan una tecnología que han patentado? Incluso teniendo el suficiente coraje como para enfrentarse a uno de estos grandes, a cualquier gran empresa le resultaría muy fácil pillar a la PYME por estar utilizando alguna otra tecnología que ellos mismos han patentado (la mayoría de las patentes de software están en manos de unos pocos).

Todavía queda ver el punto de vista de si realmente las oficinas de patentes están preparadas para las patentes de software. Dudo mucho que en las oficinas de patentes estén preparados para casi ninguna tecnología (eso supondría tener verdaderos expertos en las materias revisando las solicitudes de patentes), pero el caso del software es particular. Cada día surgen nuevas tecnologías, infinidad de siglas y combinaciones de siglas, y todo muy relacionado entre sí. A los que somos técnicos y estamos metidos en el mundo del desarrollo software ya nos cuesta muchas veces seguir todas las tecnologías, comprender las similitudes y las diferencias, o entender el posible impacto de cada tecnología. Así pues, ¿cómo pueden unos no técnicos evaluar un documento en el que se describe una tecnología y ser capaces de decidir si es una tecnología realmente novedosa o no? En los últimos años ha habido muchos casos de patentes relacionadas con el software que no hacían más que patentar tecnologías que llevaban mucho tiempo en el "dominio público" del desarrollo de software.

Un caso de este tipo de patentes, es un caso muy reciente, en el que la empresa EOLAS ha demandado a un montón de grandes empresas entre las que se encuentran Adobe, Apple, Amazon, Google, etc. por violar una patente que les acaban de conceder que encaja con el funcionamiento de cualquier aplicación desarrollada con AJAX. Lo curioso es que la patente (que les acaban de conceder) fue presentada en Agosto del 2002, y la historia de AJAX se remonta a varios años antes. De hecho en Marzo de 1999, Microsoft introducía esta tecnología en el Internet Explorer 5, y en Agosto de 2001, dentro del IE6 ya venía la especificación final del objeto XmlHttpRequest sobre el que se basa AJAX como tal.

Si ya resulta estúpido que se les conceda una patente de software a una tecnología que ya tiene estado del arte previo por parte de otras empresas, más patético resulta aún que la patente en su concepción (basta leer el resumen) sea lo suficientemente general como para encajar con tecnologías incluso anteriores. Y el colmo del patetismo es que la empresa que ha pedido la patente se ponga a pelearse con medio mercado del software para defender algo que ellos no han inventado.

Si alguien le encuentra algún sentido a las patentes de software, por favor, que me lo diga, porque para mi son únicamente una locura que perjudica a la industria del software, enturbia el desarrollo tecnológico y nos hace perder el foco de lo importante.

5 comentarios:

  Javier

4:22 p. m.

Excelente entrada, sólo añadiría una cosa: el software libre baja las barreras de acceso al mercado para pequeños desarrolladores; de ese modo fomenta el crecimiento de las startups, porque ya no se precisa una estructura grande ni tanta capacidad de venta para hacer llegar un nuevo producto al mercado. Y esto repercute sobre: empleo de alta cualificación, competitividad y productividad de las pymes.

  luiX_

4:29 p. m.

Aún suponiendo que las patentes de software estuvieran funcionando medianamente bien (incluyendo que su uso fuera el que se pensó originalmente de "proteger al inventor frente a las grandes empresas") todavía quedarían muchos problemas con respecto al software.

Uno de los mayores que veo es el de las diferencias al registrar una patente en según qué país. Si yo invento una tecnología nueva para las aplicaciones web y quiero patentarla en España, tengo que mostrar un prototipo de esa tecnología. Sin embargo, si la patento en Estados Unidos, puedo patentar la idea y luego, con más tiempo, desarrollar el prototipo y/o la tecnología.

Eso es una gran ventaja para los residentes en Estados Unidos.

Así luego aparecen patentes como las de Sony en plan "transmisión directa de imágenes y contenidos multimedia al cerebro" que ya sólo el título es redundante y una fumada de espanto para cuando fué concedida la patente.

Total, que voy a enmascarar un poco el título a ver si consigo patentar algo como "absorver O2 por un organismo pluricelural" y me pagaréis todos por respirar ;)

Manda huevos... xD

  JoSeK

8:20 p. m.

Javier, totalmente de acurdo.

La verdad que no me quise meter en temas de Software Libre, porque en relación con las patentes daría para muchas entradas. Para mi el software privativo se autoprotege lo suficiente como para que las patentes no existan, ya que si alguien quiere hacer algo como tu lo tiene que programar a su forma, con el consiguiente esfuerzo en recursos, así que bastante que permitimos software privativo como para que existan patentes de software.

Luix, si es que el tema de las patentes, especialmente en USA donde se permiten las patentes de software y los procesos de negocio, son todo un cachondeo. En España, de hecho, no puedes patentar ni el prototipo de una tecnología web, ya que el software aquí no se patenta. Más allá de que a mi me parece genial que no se pueda patentar, esto pone en desventaja a las empresas de por aquí, que o se montan una sede en USA para patentar, o si no lo tienen crudo contra las grandes americanas que patentan hasta el mear.

  Pharpe

1:12 a. m.

Me ha gustado mucho el post y los comentarios todavía más.

Del mundo de las patentes, en general, sólo puedo decir que funciona peor aún de lo que parece, pro tanto, la del software como bien dices con la vida útil que tiene lo raro sería que fuera ni algo decente.

No se podría montar algún tipo de campaña?

Saludos

  JoSeK

9:41 a. m.

Pharpe, lo de la campaña estaría bien, aunque ya la ha habido fuerte en el pasado y tampoco es que cambie mucho el tema. Lo bueno es que en Europa el tema está complicado para las patentes de software. Lo malo es que en EEUU, donde no tenemos influencia, el tema es muy distinto, y al final nos acaba afectando.